Definición:

Definición:

El cuento fantástico es aquel que,
por la suma de elementos reales y de elementos extraños e inexplicables,
hace vacilar entre una explicación natural o una sobrenatural

y deja al lector sumido en la incertidumbre.

29 de marzo de 2008

Andando por la playa

La arena caliente. 
Un murmullo de mar adormece los sentidos. 
Los pies se hunden crujiendo. 
Siento la caricia tibia del sol y el viento. 
Y todo el océano para ver. 
En el horizonte 
la arena se hace mar, 
y juega con mis ojos. 
Sigue el juego de mis sentidos, 
se acerca el mar de arena, sigilosamente. 
El viento también trae arena, 
como pequeñas rocas que me golpean. 
El sol, 
reflejado en ellas, 
ya se siente incómodo. 
No me deja ver. 
Y el mar arena, 
a lo lejos, 
crece demasiado. 
Come el paisaje en el horizonte, acercándose. 
Se transforma suavemente en una locura destructora, sin dejar nada a su paso. 
Un aire helado me atraviesa, 
el paseo ya no es agradable, no me gusta. 
La furia del mar arena se me acerca, quiere atraparme. 
Me está persiguiendo un montón de arena enfurecida, y mis piernas corren quejándose. 
En el pecho tengo un martillo neumático que reemplaza al corazón. 
Pierdo la carrera, finalmente el mar de arena me alcanza, cae sobre mí, dejándome suspendida, como flotando en arena y en silencio. 
Respiro dorado, y me asfixio. 
Hay un movimiento, alguien vio lo que pasaba y viene a rescatarme. 
Otro ruido, deben ser dos. 
Cada vez se escuchan mas.
¿Pueden rescatarme desde abajo? 
Son muchos y me rodean. 
Veo algo parecido a una rama, oscura y brillante, como de plástico negro, que se mueve, y se acerca; es una pata, de un insecto gigante, y otra pata, y otra mas, empiezan a rasgar mi cuerpo, y sale sangre, me duele, sacan pedazos de mi carne que son devorados, y casi no queda nada de mi, solamente un hilo de pensamiento, desesperación que abarca todos mis sentidos y no lo puedo soportar, mi cuerpo es dolor que arde y mi mente repleta de miedo oprime mi pecho inexistente que exhala un grito aterrador.
Hasta que ya no hay miedo, ni dolor. Y me elevo.
Luego desciendo, y siento...
 
La arena caliente. 
Un murmullo de mar adormece los sentidos. 
Los pies se hunden crujiendo. 
Siento la caricia tibia del sol y el viento... 
  
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

30 de mayo de 2006

Sueños

Anoche, cuando no podía dormir, y estaba por empezar a escribir, en mi cuaderno encontré esto. Lo escribí el 24 de febrero pasado. Puta che... sueños nada mas...

Anoche te soñé. Todo el verano, te sentía, aunque no estabas ahí. No pude alejarte de mí, por mas que lo intenté. Y anoché te soñé, queriéndome.
Se sintió tan lindo, que hoy me desperté renovada. Me sentí viva, todo cobró sentido y las ganas volvieron.
Me hizo pensar en que, si eso se hiciera una realidad, estaría tan viva, que nada podría pararme. Eso es lo que hace el amor, pero el amor correspondido, el saber querer y que te quieren.
Que linda sensación, sentirme querida por vos.
En fin, espero volver a soñarte, asi mañana mi vida vuelve a tener sentido.

19 de mayo de 2006

Cuando parece que no hay salida


Ese es el momento, parece que no hay salida, ni entrada. Como si una película de nylon, apretara cada cm de piel, y te impidiera expandirte.
Ahí, apenas a unos centímetros de vos, pasa la vida, fluye, nada puede detenerla, si das el paso para estar alli, todo se detiene y empieza a flotar la nada en tu entorno.
Tu aura paraliza todo movimiento, y no hay forma de cambiarlo.
Buscas distintos caminos, buscas ayuda, pero cada cosa que tocas se paraliza, se detiene.
Quedate ahí, sin moverte, no detengas a los demas, soporta tu anomia, pero no la contagies, nadie tiene la culpa de tus pecados. Nadie.

12 de mayo de 2006